Una casa de líneas claras, un jardín en movimiento
Los recorridos curvos conectan las zonas de estancia y permiten contemplar la vivienda desde distintos puntos. La vegetación aporta movimiento frente a las líneas definidas de la fachada. El jardín mediterráneo suaviza los encuentros sin ocultar la casa. La linde aparece donde lo construido y lo vivo dejan de competir y comienzan a darse sentido.
